Corea del Norte y Corea del Sur se comprometieron a restablecer la paz

Durante la Cumbre de las Coreas, el pasado viernes, el líder de Corea del Norte Kim Jong-un y el presidente de Corea del Sur Moon Jae-in firmaron la “Declaración Panmunjong para la Paz, la Prosperidad y la Unificación de la Península Coreana”, en el marco de un histórico encuentro. 

El 27 de abril se determinó un antes y un después en la historia mundial de Corea. Kim Jong-un, Líder Supremo de la República Democrática de Corea desde 2011, se convirtió en el primer líder del norte desde 1958 en atravesar la frontera hacia Corea del Sur.

El origen del conflicto

Los primeros registros de Corea en el tiempo datan desde el 938 d.C., cuando era una masa territorial de más de 220 mil kilómetros cuadrados dominados por el poder de la dinastía Joseon, que a su vez, respondía al mando de la dinastía Qing de China. La sociedad de ese entonces era pre industrial y tenía prohibido desarrollar un comercio exterior que la sustentase.

La península, rodeada por el Mar del Japón y por el Mar Amarillo, y que además limitaba al norte con China y con el entonces Imperio Ruso, constituía un territorio codiciado por las potencias que la circundaban. En 1910, Japón invadió Corea y sometió a los ciudadanos a ceder sus lenguas, vestimentas y tradiciones. Además, impuso un sistema económico colonial mercantilista, es decir, de extracción y explotación de recursos naturales.

Luego de 38 años bajo el yugo japonés, en 1948, finalizada la Segunda Guerra Mundial y derrotadas las Potencias del Eje, los Aliados toman el control de Corea, frente a un Japón debilitado incapaz de defender sus tierras y sus conquistas previas. De esta manera, Corea es dividida en dos, tomando como eje el paralelo 38 y determinando que las tierras del norte del mismo le corresponderían a la URSS y las del sur a Estados Unidos.

No obstante, con el desarrollo de la Guerra Fría entre ambas potencias, y con el posterior abandono de sus correspondientes soldados de las tierras coreanas, norte y sur crean estados paralelos, aunque cada uno conectado con la ideología heredada de los dos bandos oponentes. El 15 de agosto de 1948 se constituye la República de Corea (Corea del Sur) bajo el mando de Syngman Rhee y con un marcado tinte capitalista. Por su lado, el 9 de septiembre de 1948, se establece la República Democrática Popular de Corea (Corea del Norte), bajo las órdenes de la dinastía Kim Il-sung con una marcada ideología comunista.

Ambos gobiernos ya consolidados querían recuperar el territorio limítrofe y lograr, de esta forma, el control de toda la península. El 25 de junio de 1950 estalló la Guerra de las Coreas, cuando tropas del norte cruzaron al sur. Instantáneamente, Estados Unidos mandó soldados a defender el sur y, China, que apoyaba la guerra, intervino como apoyo del bloque del norte.

Luego de tres años violentos y de grandes pérdidas, el 27 de julio de 1953 se firmó un armisticio en Panmunjong, la zona desmilitarizada intercoreana, en cual intervinieron el norte aliado con China y el sur por medio del mando de la ONU encabezada por Estados Unidos. Sin embargo, el armisticio pretendía ser temporal y cesar con los combates, pero por no ser formalmente un tratado de paz, ambas Coreas permanecieron inmersas en tensiones continuas hasta la actualidad.

Hace 11 años se registró la primera aspiración formal a finalizar la guerra, en la última Cumbre de las Coreas en el 2007, donde se prometía la mutua colaboración entre las partes implicadas en la firma del armisticio. El posterior deterioro de las relaciones diplomáticas junto al programa nuclear norcoreano, influyeron para que dicho registro quedara en el pasado.

Este viernes en Panmunjong, luego de 65 años de aplazos,  Kim Jong-un y Moon Jae-in firmaron un acuerdo de cooperación con la intención de otorgarle un fin a las “actividades hostiles” entre las dos naciones; cambiar el título de “zona desmilitarizada”, que divide la península, en una “zona de paz”; proponer la reducción de armas en la región; incluir a China y a Estados Unidos en futuros acuerdos tripartitos; confirmar la reunión con las familias divididas por la guerra pactada para el 8 de agosto, día nacional de ambos países; construir, ampliar y modernizar las vías del ferrocarril y las carreteras que atraviesan la frontera; y participar de manera conjunta en los diferentes eventos deportivos, como los Juegos Olímpicos de Asia.

Además, uno de los ejes centrales del apartado consiste en lograr la completa desnuclearización como meta en común de los dos gobernantes. Corea del Norte había continuado con las pruebas del programa de armas nucleares, lo que había generado grandes tensiones recientes con Estados Unidos. Por dicha razón, entre mayo y junio existe la posibilidad de que se organice una reunión entre Kim Jong-un con Donald Trump, actual presidente del país norteamericano. De concretarse el encuentro, sería el primero entre los dos países tras casi 70 años de rigidez.

Por su lado, Moon Jae-in afirmó que “no habrá más guerra en la Península de Corea, una nueva era de paz ha comenzado” y acordó visitar Pyongyang, capital de Corea del Norte, con el propósito de mantener y profundizar el acercamiento con el norte y abrir conversaciones con Estados Unidos para firmar un póstumo tratado de paz definitivo.