Lo llamaban ‘el niño saltamontes’: ahora ya puede caminar derecho

Esta es la historia de Ulrich, un joven camerunés de 15 años que tenía las piernas tan dobladas que no podía mantenerse derecho.

Su dolencia, una contractura del cuádriceps, una condición en la que sus músculos no habían crecido tan rápido como sus huesos, le obligaba a caminar apoyándose en dos bastoncillos y completamente paralelo al suelo.

Naves de Esperanza, una ONG que viaja por todo el mundo con un barco hospital a algunos de los países más necesitados para ofrecer cirugías gratis y formación a médicos locales y en infraestructura hospitalaria, atendió este extraño caso.

Para que Ulrich pudiera ponerse recto de pie, el equipo de ortopedia tuvo que practicarle una operación en la que tuvieron que sacrificar gran parte del movimiento de sus dos piernas: nunca podrá doblar las piernas más de 10 o 20 grados. A pesar de esto y de que la recuperación fue especialmente dolorosa, el joven está muy contento de poder andar y ayudar a su madre en las tareas cotidianas.