Escepticismo en el Congreso de Estados Unidos por el Tratado del Pacífico

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Doce países del Pacífico alcanzaron el más ambicioso pacto comercial de la última generación, con vistas a “liberalizar” el comercio en un 40% de la economía mundial. Los legisladores de Estados Unidos tienen dudas sobre su aplicación.

 

El Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP por sus siglas en inglés) trabado en Atlanta, Georgia, luego de una sesión maratónica, podría cambiar la fisionomía de las industrias y el costos de los productos desde materias primas hasta tratamientos para el cáncer.

Las negociaciones contra-reloj buscaron resolver conflictos como las legislaciones sobre monopolios y patentes de medicamentos biotecnológicos. El pedido de Nueva Zelanda para una mayor participación en la exportación de lácteos fue tratada en la madrugada de hoy.

De ser aprobado, el TPP eliminaría las actuales barreras comerciales y establecería nuevos estándares en una región de intercambio que se extenderá desde Vietnam hasta Canadá. También implicaría la victoria política del presidente Barak Obama, meses antes de abandonar la Casa Blanca, quien el martes promoverá el tratado ante líderes empresarios en ese recinto.

La administración  Obama espera que el pacto ayude a los Estados Unidos a aumentar y afianzar su presencia comercial en el este de Asia y aplaque el avance de China, que no integra el TPP.

Por su parte, los legisladores estadounidenses y de otras naciones firmantes, deben aprobar el tratado. Con cinco años de negociaciones, su concreción significaría la reducción e incluso eliminación de aranceles sobre casi 20 mil bienes y servicios. Esto conlleva la preocupación de Senadores y Diputados de Estados Unidos, quienes ven en el tratado un potencial y enorme perjuicio para el marcado laboral y hacia los consumidores.

El escepticismo crece todavía más en Europa, debido a que el tratado se mantuvo en secreto y de hecho incluye cláusulas que no pueden ser revisadas y de muy difícil acceso, incluso para los propios representantes legislativos de los países firmantes, según asegura una información publicada por WikiLeaks.

 

Fuente: Reuters.