Cansados de esperar asistencia, más de un millar de personas escapan de Katmandú hacia el interior del país. Oficiales nepalíes comenzaron un operativo para obtener ayuda humanitaria en el aeropuerto más importante del país, luego del movimiento sísmico del sábado.

En la tarde del sábado, se registraron más de 3,700 muertos, producto del movimiento telúrico de 7,9 grados en la escala de Richter. Los reportes de las regiones cercanas al epicentro indican que el número podría aumentar en forma sensible: hasta cinco mil según el Ministro del Interior.

El Aeropuerto Internacional de Katmandú debió permanecer cerrado. Sus empleados no se presentaron a trabajar, mientras que cientos se agolparon en sus puertas para abandonar Nepal. Mientras tanto el Ministro Bam Dev Gautam, supervisó la entrega de ayuda humanitaria en el lugar, al tiempo que se ultimaban detalles para quienes intentaban abandonar la zona de desastre.

Fuentes oficiales advirtieron acerca de la falta de provisiones alimenticias, medicamentos, personal de rescate y bolsas para cadáveres. “Las morgues están colapsadas” dijo Shankar Koirala, representante del equipo del Primer Ministro.

Las primeras migraciones comenzaron a registrarse hoy, luego de que miles comenzaran a abandonar la capital. Los principales caminos hacia Katmandú se vieron atestados de personas, en muchos casos familias enteras, tratando de introducirse en automóviles y colectivos hacia el aeropuerto. Allí es donde se registran las mayors demoras para abandoner el país.
Fuente: Reuters