Luego de 2 años de inactividad, vuelve a operar el gran Colisionador de Hadrones

Con el fin de descubrir “El Origen del Universo” el experimento de física más grande y poderoso del mundo está realizándose mientras lees esta nota.

El Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por sus siglas en inglés), un acelerador de partículas y la máquina más grande del mundo, está lista para la acción tras dos años de inactividad.

Luego de que algunas dificultades retrasaron su encendido en marzo, científicos de la Organización Europea de Investigación Nuclear (CERN) completaron los últimos exámenes del sistema, que permitió que volvieran a funcionar los primeros sectores dentro de los 27 kilómetros del LHC.

“Operar aceleradores para el beneficio de la comunidad de físicos es lo que el CERN busca hacer”, indicó el director general de la organización, Rolf Heuer, en el sitio web del organismo. “Hoy, el corazón del CERN late una vez más al ritmo del LHC.”

El LHC genera hasta 600 millones de partículas por segundo, con un rango de circulación de 10 horas, logrando que viajen más de 10,000 millones de kilómetros —la distancia de ida y vuelta entre la Tierra y Neptuno. Viajando casi a la velocidad de la luz, un protón en el LHC puede lograr 11,245 vueltas al circuito cada segundo.


¿Por qué es de tanta importancia?

Hicieron falta miles de científicos, ingenieros y técnicos para planear y construir el acelerador de partícular, ubicado en un túnel entre el lago Geneva y la montaña Jura.

El propósito del proyecto es recrear las condiciones que existían momentos después del Big Bang —la teoría científica que explicaría la creación del universo. Replicando la densidad de energía y la temperatura, los científicos esperan descubrir cómo evolucionó el universo.

Nuestro conocimiento actual y limitado está basado en lo que se conoce como el modelo estándar de las partículas físicas. “Pero sabemos que este modelo no está completo”, indicó el doctor Mike Lamont, líder del grupo de operaciones en el LHC en marzo de este año.

Las preguntas que quedan incluyen el origen de la materia y por qué algunas partículas son tan pesadas, mientras otras no tienen masa en absoluto; una descripción unificada de las fuerzas fundamentales como la gravedad y el descubrimiento de la materia y la energía oscuras, ya que la parte visible del universo es solo 4% de su composición.

El LHC podría cuestionar la idea sobre si el universo está compuesto únicamente de materia, a pesar de la teoría de que la antimateria debió ser producida en la misma cantidad durante el Big Bang.

El CERN dice que las energías obtenibles por el LHC solo han sido encontrados en la naturaleza.

La máquina cuesta aproximadamente 3.000 millones de dólares y se pagó gracias a los recursos de los miembros del CERN y de otras naciones no miembros.

La organización destaca que sus medidas de protección y cuidado al medio ambiente tienen estándares de leyes francesas y suizas, así como del Consejo Directivo Europeo.

Los científicos y físicos entusiastas esperarán a que el LHC se aventure nuevamente a lo desconocido.

“Luego de dos años de esfuerzo, el LHC está en excelente forma”, dijo el director del CERN para aceleradores y tecnología, Frédérick Bordry. “Pero el paso más importante vendrá cuando incrementemos la energía a nuevos niveles”.