Dilma vá en búsqueda de la segunda vuelta

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El Partido de los Trabajadores de la presidenta Dilma Rousseff ya comenzó con la campaña para la segunda vuelta del 26 de octubre, que se retoma oficialmente hoy, con la mirada puesta en un “confrontamiento de ideas” con el Partido de Aécio Neves.

El PT va a intentar demostrar especialmente en los programas de televisión, y en los debates mediáticos, donde siempre le fue bien a Neves, lo que fue el gobierno de Lula da Silva y el de Dilma Rousseff en estos últimos 12 años en comparación con la política aplicada durante ocho años por el gobierno del líder del PSDB, Fernando Henrique Cardoso, o FHC como lo señalan en Brasil, según asesores del partido.

Todo indica que el principal objetivo de crítica y ataques de Dilma será puesto en el ex presidente, más que en Aecio, para reforzar la diferencia de dos tipos de políticas y a la vez neutralizar la imagen del propio candidato.

Ayer, al brindar una rueda de prensa en el Palácio do Alvorada la presidenta comenzó con la comparación de dos proyectos.
Repasó los logros de las conquistas sociales, del empleo, de los salarios en su gobierno contra el gobierno de FHC, que provocó profundo desempleo y ajustes en los salarios.

También comparó las políticas económicas y señaló que un nuevo gobierno del PSDB sería “volver a los fantasmas del pasado”, entre lo que enumeró al desempleo, a la falta de educación y tasas de interés altas.

En ese marco, las redes sociales, protagonistas de la campaña en primera vuelta, parecen continuar en ese rol rumbo al balotaje.

Ayer, la cuenta de la presidenta en Facebook subió imágenes de una mesa con alimentos con la leyenda “Una mesa con el PT”, y a su lado una mesa con un plato casi vacío y hueso de pescado con la leyenda “una mesa con FHC”.

Además, la mandataria que busca la reelección enumeró ayer en Twitter una serie de críticas directamente referidas al ex presidente socialdemócrata.

“El pueblo no quiere a aquellos que trajeron el racionamiento de la energía”, o “No dejaré que vuelva el tiempo en que la riqueza del país no era distribuida y las crisis eran combatidas a costa del trabajador, y de su empleo y salario”, escribió Dilma.