Clinton y Obama firman la paz mientras rinden tributo a JFK

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Barack Obama y el matrimonio Clinton firmaron la paz este miércoles en el cementerio de Arlington junto a la tumba de JFK. Dos días antes del 50º aniversario del magnicidio de Dallas, el presidente aprovechó la solemnidad del evento para envolverse en los valores del líder fallecido y para limar diferencias con su predecesor, que acudió al acto de la mano de su esposa, que sopesa estos días la posibilidad de volver a lanzar su propia carrera presidencial.

 

Los dos presidentes y sus esposas dejaron una corona de flores en la colina donde están enterrados JFK y su esposa y junto a la llama eterna que ella encendió el 25 de noviembre de 1963. Les acompañaban varios miembros de la familia Kennedy. Entre ellos John Schlossberg Kennedy (20 años), el hijo menor de Caroline Kennedy, a quien Obama acaba de nombrar embajadora de Estados Unidos en Japón.

Unos minutos antes, Obama había entregado a Clinton el máximo honor civil del país: una Medalla de la Libertad que recibieron también figuras como Richard Lugar, Oprah Winfrey o Ben Bradlee y cuya entrega aprovechó el presidente para elogiar la carrera de su predecesor.

“Como presidente demostró que si uno toma las decisiones correctas puede hacer crecer la economía, sacar a la gente de la pobreza, hacer encoger el déficit y aun así invertir en escuelas, ciencia y tecnología”, dijo Obama sobre Clinton, al que agradeció sus consejos dentro y fuera del campo de golf.

El presidente dijo al final del acto que los galardonados eran “un recordatorio de lo que John F. Kennedy definía como la esencia del espíritu americano“. Unas palabras dirigidas a complacer a la viuda de Bobby Kennedy, de cuya mano llegaron Clinton y Obama a la tumba de su cuñado. Pero también al corazón de la ciudadanía, cuyas dudas han hecho encoger la popularidad del presidente hasta el 37%. Una cifra similar al 35% de George W. Bush a esta altura de su segundo mandato y muy por debajo de la de Clinton (58%) y Reagan (65%) y de la del propio JFK (59%) antes de morir.

El legado de JFK

Es imposible encontrar dos presidentes cuyo ascenso se haya visto tan influido por John F. Kennedy como Bill Clinton y Barack Obama. El primero conoció al presidente demócrata el 24 de julio de 1963 en el jardín de rosas de la Casa Blanca durante una recepción y convirtió esas imágenes en el eje de su primera campaña. El segundo llegó a la presidencia gracias al respaldo de los Kennedy, que abandonaron a Hillary Clinton unos días antes del día decisivo de las primarias demócratas de 2008.

A Clinton y a JFK les unían su condición de demócratas moderados y su gusto por las mujeres, que les llevó a engañar a sus esposas una y otra vez. “Ambos amaban a Hillary y Jackie y comprendían que eran grandes activos políticos pero ambos sufrían deseos incontrolables para engañarlas regularmente”, explica el politólogo Larry Sabato (Diario El Mundo – España), que acaba de publicar ‘The Kennedy Half-Century’. “A menudo sus esposas les castigaban en privado por sus infidelidades. Los matrimonios políticos son sociedades que benefician a sus dos miembros y esa unión puede durar más que los lazos íntimos del matrimonio”.

Clinton llegó a la Casa Blanca apenas 46 años: los mismos que tenía Kennedy cuando fue asesinado. Un detalle que potenció las similitudes entre los dos líderes, recordadas hasta el extremo cuando Jackie Kennedy ejerció como anfitriona de un almuerzo del clan con el matrimonio Clinton en Martha’s Vineyard unos meses antes de morir.

Clinton citó a JFK más de 600 veces durante su presidencia: siete veces más que Obama y más que cualquier otro presidente en ejercicio desde 1963. “Bill comprendió muy bien que los demócratas y la mayoría del país deseaba una restauración de la presidencia de Kennedy”, explica Sabato, que recuerda que fueron presidentes muy distintos pese a la similitud.

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Mariano Javier Pepa

Director General – Tec. en Gestión de Medios Masivos de Comunicación – Diseñador Web