Liberan compuertas de los diques para prevenir futuros problemas con las lluvias

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En varios diques de la provincia se han abierto válvulas y sistemas de evacuación antes de que el nivel llegue al vertedero. 

La medida se tomó para que se haga un manejo paulatino de los niveles y que asegure que no haya destrozos aguas abajo de los embalses ante la posible crecida por las intensas lluvias que se prevén para este verano.

Dique La Quebrada

El pequeño lago de Sierras Chicas, donde ante los pronósticos de un fin de año lluvioso, Recursos Hídricos de la Provincia reparó y decidió abrir hace ya dos meses sus válvulas para bajarlo de nivel y generarle un pulmón de acumulación.

Hoy ese dique está a casi tres metros de su tope. Sin el escape forzado por las válvulas, estaría como cuando el fuerte temporal de febrero pasado lo tomó repleto y no tuvo capacidad para reducir el impacto.

Calamuchita y Punilla

Luego, semanas atrás, se re­pararon las tres válvulas de escape del Embalse, el mayor dique de Córdoba. Hacía más 
de 50 años que no funcionaban, y nadie parecía preocuparse porque era extraño que el agua sobrase.

Las inundaciones de varias ciudades aguas abajo del río Ctalamochita (o Tercero) en los febreros de 2014 y 2015, más los pronósticos de lluvias por encima de lo habitual para esta época, apuraron la necesidad de contar con ese recurso para sumar herramientas de control del nivel.

Desde hace días, el Embalse evacua agua por sus válvulas reparadas, antes de que el nivel desborde por vertedero.

En el San Roque, la liberación por válvulas viene desde hace más tiempo.

En 2002 se repararon, también tras una emergencia que encendió alarmas: años antes, una gran crecida hizo que superara su tope y se inundara parte de Villa Carlos Paz, porque sólo podía liberar lo que so­brepasaba su embudo al estar fuera de función esos escapes alternativos.

Los niveles al día de hoy:

A pesar de ser el año más lluvioso de la década (en algunas zonas ya bordea el récord histórico), ningún lago está al nivel de vertedero. En buena parte, por esas evacuaciones forzadas ­preventivas.

Todos han crecido notoriamente durante este lluvioso noviembre. Por ejemplo, el San Roque subió en un mes tres metros, Los Molinos 2,70 y el Embalse 1,60.

Hoy, por ejemplo, el San Roque (Punilla) está a 1,30 metros del embudo, que representa medio metro más que hace un año. La Viña (Traslasierra) se ubica a 6,20 de su vertedero, con tres metros más que un año atrás.

El dique Arturo Illia (Cruz del Eje) está ahora a 1,65 metros del tope y 30 centímetros más que a fines de noviembre de 2014. A de Los Molinos (Paravachasca), le falta 1,85 metros para verter y se muestra con 1,80 más que hace un año.

Embalse (Calamuchita) necesita 1,75 más para su tope y tiene 1,70 metros más que hace un año. La Quebrada (Sierras Chicas), a su vez, se ubica ahora a 2,85 del vertedero, y al revés de todos los demás, tiene ahora 2,50 metros menos que un 
año atrás.

Una comparación más efectiva podría hacerse con el fin 
de noviembre de 2011, uno de 
los años de menos lluvias, cuando preocupaba el bajo nivel de los lagos.

Por caso, la diferencia respecto a hoy era de dos metros 
en el San Roque, de 4,50 en el 
de Cruz del Eje, de 11 en La Viña y de 6,75 metros en La Que­brada.