Una provincia y un problema con dos caras: el exceso y la falta de agua

El centro del país, especialmente la provincia de Córdoba, está siendo afectada por falta de agua. Este clima podría ser un factor positivo para las zonas que estaban inundadas, pero un problema para la zona norte de la provincia que enfrenta sequías.

Luego de anegamientos, inundaciones, emergencia agropecuaria y 170 mil hectáreas bajo el agua, especialmente en el sur y sudeste de la provincial, hoy la región productiva estaría sufriendo déficit de agua. Para algunas zonas, como las del sur resultaría favorable, y para otras, como las del norte, podría ser un problema.

El mapa de reservas hídricas para pasturas muestra un panorama desfavorable: dividiendo Córdoba en dos con una línea de norte a sur, el bloque del oeste está bajo sequía y, el del este, con áreas también en sequía y el resto mayoritariamente con reservas “escasas”, salvo el noreste, en el límite con Santa Fe, donde son “regulares”.

Según datos proporcionados por el departamento de información agroeconómica de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), en la provincia hay diferentes situaciones. La zona sur y este acarrean años de excesos hídricos, el caso de los departamentos Unión, Marcos Juárez, General Roca, algo del departamento Juárez Celman y sobre todo lo que es la porción sur del departamento Río Cuarto. Cabe destacar que en 2016 se registraron importantes pérdidas en la zona sembrada de cultivos estivales.

Al respecto, la ingeniera agrónoma Carla Spinazze de la BCCBA explicó: “Este año, debido a que arrancamos esta primavera con precipitaciones menores en esos departamentos, dicha situación es favorable porque ayuda a drenar los lotes y a tener caminos más accesibles para poder empezar con la campaña estival y poder hacer la cosecha de trigo”.

Donde se observa falta de precipitaciones es especialmente al norte, en Tulumba, Totoral y sobre todo Río Seco, que es el departamento que limita  con Santiago del Estero. De acuerdo a lo que informa la BCCBA, en general, es una zona donde siempre la mayor superficie, entre el 85% y 90% de lo que son cultivos estivales se siembran en fechas de siembra tardía. “La soja arranca a mediados de noviembre y el grueso de la siembra de soja y maíz se hace de diciembre hasta mediados o fines de enero, por la falta de precipitaciones primaverales, es normal en esas zonas que hayan siembras tardías”, detalló Spinazze.

Para el especialista del CIRN, no todas las situaciones son iguales, y no hay homogeneidad en los comportamientos del sistema, por tal motivo el clima puede tener impactos diferentes en distintas regiones. “Hoy estamos viendo falta de agua en muchos suelos y las previsiones climáticas de acá a tres meses, en gran parte de esa región noroeste, que hoy inclusive está con déficit de agua en el suelo, plantea un escenario de lluvias por debajo de lo normal”, aclaró.

Los cultivos

La siembra del garbanzo comenzaría la semana que viene. En base a los datos proporcionados, el rendimiento caería bastante respecto a la campaña anterior pero sobre todo por las heladas registradas en mayo y junio. “El principal problema no sería sobre los cultivos de invierno y lo que respecta a cultivo de verano hay poco sembrado todavía. Si, se están esperando esas lluvias para poder arrancar con la siembra”, expresó Spinazze.

Campaña maicera

“En la zona núcleo, con el maíz en estado más avanzado y por lo tanto con mayor demanda hídrica, los almacenajes se estiman regulares. En el sur de Córdoba habría áreas con reservas escasas para el maíz que se haya podido implantar en fecha”, detalla la Oficina de Riesgo Agropecuario (ORA) del Ministerio de Agroindustria de la Nación.

Y añadió: “En el centro y norte del área maicera principal el riesgo se vuelve alto, con algunas localidades con riesgo muy alto en la provincia de Córdoba, situación que se mantiene allí desde comienzos de la primavera”.

En rigor, todas las localidades de seguimiento de la provincia (Laboulaye, Río Cuarto, Pilar, Marcos Juárez y Villa de María de Río Seco) están bajo esa situación. Río Cuarto sigue siendo la más complicada: aún con lluvias “normales” (aproximadamente 60 milímetros), tiene 97 por ciento de probabilidades de déficit hídrico.