Esto pasó en La Pampa por falta de regulaciones y control en la cadena productiva

Foto extraída del DIARIO LA REFORMA (GENERAL PICO-LA PAMPA)

Este lamentable  episodio reportado por varios medios locales pampeanos, es el corolario de una cadena de negligencia en materia de seguridad humana y ambiental. 

Antes de ir a la descripción objetiva del siniestro (según la fuente de información original),  es importante destacar  que Córdoba cuenta de antemano con un marco regulatorio en materia de seguridad humana y ambiental  más estricto en comparación  con la provincia de La Pampa, sin embargo, la laxitud y la pasividad de la autoridad de control  podrían derivar en episodios similares y lamentables.

Descripción del hecho, según el Diario La Reforma (prestigioso y reconocido medio de comunicación de General Pico-La Pampa):

El error del empleado de una empresa de fumigación, establecida en la vecina localidad de Ingeniero Luiggi, ocasionó la muerte de 180 animales, y pérdidas económicas por valor superior a los 3 millones de pesos. Los rumiantes, vaquillonas y novillitos, murieron en el transcurso de las últimas 48 horas, y son la mayor parte de un rodeo compuesto por más de 200, según confirmó ayer a La Reforma Sergio Franchetto, titular del emprendimiento agrícola-ganadero. De acuerdo a su explicación las causas de la mortandad podrían tener relación con la rotura de la bomba de la pulverizadora que trabajaba en el lugar, que hizo retorno y el herbicida se derramó en un tanque de 50 mil litros donde habitualmente tomaban agua los novillos.

El campo está ubicado a unos 10 kilómetros de Ingeniero Luiggi y la mortandad, como consecuencia de que los animales tomaran agua con un herbicida conocido como Paraquat, comenzó el domingo, y, hasta ayer, unos 180 vacunos había muerto a causa de la ingesta. “La fumigadora cargó agua en ese tanque, en mi campo tengo 3 corrales de encierre, hay tres lugares donde beben los animales y bueno, ocurrió lo que ocurrió, lamentablemente”, agregó. Franchetto y su esposa, la abogada Cristina Salvadori, llegaron al campo el domingo pasado y se encontraron con un panorama aterrador al observar que los animales se iban cayendo, para luego convertirse en una “montaña de cadáveres y el agua de la bebida de color azul”.

“El operario, o maquinista, dijo que se dio cuenta y que lo cortó enseguida, no avisó nada, supuestamente pensó que no era tan grave, pero a los dos días se empezaron a morir. Todo el rodeo son 214 animales, hasta hoy (por ayer) ya llevamos 200, pero se van a morir todos, según nos confirmó gente del SENASA”, afirmó el productor quien advirtió que los animales que sobrevivieron debían ser sacrificados porque los tejidos ya estaban afectados por el producto. Para confirmar las causales de las muertes se realizaron análisis cuyas muestras fueron enviadas a Bahía Blanca y en una semana podrían estar los resultados.

“El tóxico permanece en el cuerpo y no se pueden comercializar, además hay que ordenar la quema o entierro de los vacunos”, explicó la esposa del productor damnificado. “Veremos qué dispone hoy el Senasa, por ahora personal municipal y operarios andan en tractores retirando los cadáveres y amontonándolos en un rincón”, explicó.

Al drama y la millonaria pérdida económica que está viviendo la familia damnificada, se sumó que uno de los hijos del matrimonio se cortó la pierna cuando intentaba ayudar en medio del cuadro desolador con el que se encontraron en el campo, según informaron colegas del portal Zonal Noticias.

En el lugar trabajó personal policial y bomberos voluntarios de la localidad que acudieron el domingo en horas del mediodía al predio a ayudar a limpiar el tanque y las bebidas. “Cuando llegamos al lugar con una motobomba ya estaban extrayendo el agua del tanque contaminada y nosotros colaboramos a terminar de sacar el agua y limpiar el tanque”, explicó uno de los voluntarios -Marcos Morales- al medio luiggense. “No sé cuantos litros serían de producto, pero había mucho, el agua estaba de color entre azul y verde, y en el transcurso del tiempo en que trabajamos en el lugar, los animales seguían muriendo”, explicó el bombero.

Protocolo

Franchetto confirmó que se concretó una denuncia en la fiscalía de turno, con el objetivo de que SENASA interviniera en el caso, activando la presencia de los profesionales que llegaron ayer mismo al establecimiento San Marcos. “Creo que nunca pasó algo así en la zona, esto es lamentable porque somos todos conocidos, conozco al dueño de la empresa y al operario, que está re mal, casi peor que nosotros, pero sí, fue una negligencia. Lamentablemente esto acabó con todo lo que tenía, el establecimiento era de mi padre y ahora lo manejamos nosotros, la verdad es que no esperábamos que esto pasara, pero pasó” concluyó Franchetto.

Fuente: http://www.diariolareforma.com.ar/

Consideraciones que merecen ser puestas en relieve 

En primer término, según el diario La Reforma, el hecho esta relacionado a la negligencia de un fumigador. Esta afirmación merece una pregunta. ¿Una sustancia  de las características del Paraquat (Nombre químico: IUPAC: 1,1- Dimethyl-4,4´-bipyridinum dichloride ) puede ser manipulada sin ningún tipo de restricción y asesoramiento profesional?

¿Es solo negligencia de dicho operario? o ¿Las autoridades sanitarias e instituciones públicas que debieran bregar por la salud ambiental y humana No hicieron todos los esfuerzos posibles por impedir dicho infortunio?

Es evidente que se debe tener una mirada holística que comprometa a todas las partes involucradas en errores u omisiones que pueden luego derivar en una  mala praxis.

En éste episodio una  de las omisiones más sencillas, es no haber leído el marbete del producto y la hoja de seguridad. Máxime que el paraquat (nombre del principio activo) es un herbicida “banda amarilla”. Es decir, uno de los más peligrosos si no se toman los debidos recaudos en su aplicación.

Bandas de color según OMS

Marbete del producto químico en cuestión (información omitida por el aplicador): 

http://www.gleba.com.ar/Info/Image/MARBETES_prod/paraglex.pdf

Conclusión

Muchas son las preguntas que se pueden hacer, y las conjeturas a partir del “diario del lunes”, mientras tanto, se siguen reportando casos que ejemplifican el negligente accionar relacionado a la aplicación de productos fitosanitarios en el ámbito rural.

Esta vez sucedió en La Pampa, pero un hecho similar tranquilamente puede ocurrir en Córdoba, y es preferible levantar la voz mediática antes del famoso “diario del lunes”…Prevenir es mejor que curar. Un error humano lo tiene cualquiera, pero desde el primero hasta el último eslabón de la cadena agropecuaria se debiera  dejar de hacer “vista gorda” y empezar a pagar costos menores relacionados al asesoramiento y control, antes de tener que lamentar las pérdidas cuantiosas de un evento desagradable como el acontecido.