¿Será momento de recuperar los suelos e invertir en “vaquitas”?

Vaca de Cría -pampa-

La ley de oferta y demanda es la única verdad que no se puede manipular. En simultáneo con un estrepitoso derrumbe del precio de la soja y el maíz, la demanda en el sector ganadero parece vivir una realidad a contramano del sector granario.

 

Con la suba del ternero y el novillo gordo, se recuperaron los márgenes brutos de la cría y del ciclo completo resultando casi equivalentes a los de la invernada al final del trimestre.

Si bien el mercado ganadero siempre tiene que sufrir los embates de las inapropiadas políticas productivas cortoplacistas, ésta vez se vio favorecido por una coyuntura especial. El maíz con precios muy bajos y una demanda creciente y generalizada de vacunos, alientan la producción de carne. No se sabe por cuanto tiempo será “esta primavera” pero por ahora, es uno de los pocos sectores del campo favorecidos por las circunstancias domésticas e incluso internacionales.

La 11ª edición del boletín trimestral Resultados Económicos Ganaderos, del Ministerio de Agricultura y Ganadería (Minagri), analiza los márgenes de los planteos de cría, invernada y ciclo completo de distintas zonas del país durante el trimestre junio-agosto.

Los especialistas del Minagri modelizaron más de 20 sistemas ganaderos, basándose en establecimientos de tamaño mediano que utilizan los paquetes tecnológicos predominantes y monitorearon sus resultados según la evolución de los precios de la hacienda, los insumos y los bienes de capital necesarios para llevar a cabo la actividad.

Margen bruto ganadero

“Como es bastante lógico para esta época, el precio del ternero se disparó el 32% como consecuencia de la reducción de la oferta. El novillo gordo también aumentó, aunque en menor proporción: 12%. Esto impactó en la relación compra-venta generándose una transferencia de resultados de la invernada hacia la cría, equilibrando de alguna manera la situación, ya que en los últimos meses la cría y el ciclo completo habían visto mermar su rentabilidad en forma importante”, explica el boletín.

De todas maneras, agrega que “el precio del gordose mantiene en un buen nivel, considerando que en el segundo semestre del año se produce habitualmente un aumento en la oferta sobre todo proveniente de los feedlots, que en esta oportunidad se vio retrasada por los inconvenientes derivados del exceso de lluvias”.

Equilibrio

Así las cosas, los márgenes brutos de la cría y del ciclo completo se recuperaron respecto del trimestre anterior. “Alcanzan niveles muy buenos en los modelos más productivos y en los de menor productividad, por ejemplo del NOA, ya no están cercanos a cero. Inclusive en algunos planteos, la alternativa de campo arrendado da resultados positivos”, precisa el informe.

En cambio, para la invernada se dio el movimiento opuesto. “La relación compra-venta ya no resulta tan favorable para el engordador y los márgenes bajaron. Igual los valores fueron buenos, especialmente si los comparamos con los de la agricultura, que vienen descendiendo en forma importante. Los modelos que suplementan siguieron aprovechando la todavía muy favorable relación novillo/maíz para compensar, de alguna manera, el mayor valor de la reposición”, asegura el Minagri.

Asimismo, detalla que “las invernadas cortas en campos arrendados, con buenas cargas y ganancias de peso, continúan dando resultados positivos” mientras que para la cría en campo alquilado “se necesita eficiencia y escala para tener un resultado aceptable”.

En tres años

El boletín analiza la evolución de los márgenes brutos en el período junio de 2011 a mayo de 2014, tomando los modelos más característicos de cada actividad ganadera.

“En agosto de 2014 los márgenes brutos de la cría, el ciclo completo y la invernada presentan resultados casi equivalentes. Los niveles están un 100/110% por encima de los de junio de 2011, aunque la inflación real acumulada en los tres últimos años supera ese porcentaje”, concluye la publicación.

Fuente: fyo.com

Conclusión

Si bien es difícil hacer conjeturas y profetizar sobre el futuro de la ganadería en la Argentina, que por otro lado es un sector muy heterogéneo con realidades muy diversas e incluso contradictorias, hay un creciente estímulo que está relacionado a lo poco atractivo que están resultando los balances económicos agrícolas en los últimos años.  A su vez, el suelo pide a grito rotación de cultivos, y porque no pasturas. En ese contexto, pensar en planteos mixtos, y recuperar algo del enorme terreno ganadero perdido con el “boom sojero”,  quizá no resulte tan descabellado. Esto será cuestión de posibilidades,  ya que no es poco lo que hay que invertir cuando se trata de sumar vientres y producción pecuaria a una unidad productiva. Pero el país necesita carne, los mercados lo están reflejando, y el suelo demanda un respiro. Lo demás es cuestión de que se articulen los actores que deben estimular la producción ganadera tan vapuleada en nuestro país, otro desafío que no es tan fácil de cotejar con la realidad.