El Cultivo de Maní crece en Argentina y el mundo

El Sector Agroindustrial Manisero participará del International Peanut Forum (Foro Internacional del Maní) a desarrollarse en Roma, Italia, del 9 al 11 de Abril 2014.

La Cámara Argentina del Maní es el Sponsor de Oro del evento y participará en los paneles de Alto Oleico, Oferta y Demanda y moderará el panel de Desarrollo de Nuevos Productos, Comercio y Seguridad Alimentaria.

FORO INTERNACIONAL DEL MANÍEl Ing. Roberto Sandrini, titular de la firma JLA Argentina S.A., será el encargado de disertar sobre las cualidades del maní Alto Oleico, y el Dr. Tomás Ramsfelder, titular de la firma OLEGA S.A. será el encargado de representar a la Argentina en el panel de Oferta y Demanda.

Por su parte, el Presidente de la Cámara Argentina del Maní, Cr. Luis A. Macario, será el encargado de recibir a los participantes del foro en la apertura del evento el día 9 de Abril en el Hotel Sheraton de la capital italiana.

El Foro Internacional del Maní, organizado por la American Peanut Council (APC), reúne en 3 días a todos los productores, industriales y traders del maní mundial.

Para conocer más sobre el evento, recomendamos visitar el siguiente link:  http://www.peanutsusa.com/ipf2014.html

Marco contextual

En la provincia de Córdoba se produce casi la totalidad del maní que se cosecha en la Argentina. El país ya es el segundo exportador mundial de la oleaginosa. Su industrialización permite agregar valor a una commodity de consumo global.

La producción mundial de maní con cáscara se estima en alrededor de 37 millones de toneladas. Esta leguminosa originaria de América del Sur se cosecha hoy en más de cien países, pero unos pocos concentran más del 70 por ciento; de la recolección: China (40 por ciento), India (18 por ciento), Nigeria (8 por ciento) y Estados Unidos (6 por ciento).

La participación argentina representa del uno a dos por ciento de la cosecha mundial. La mayor parte de la producción es consumida en los países de origen, por lo que el comercio mundial de maní representa sólo un pequeño porcentaje del volumen total obtenido. En este contexto, la Argentina logró posicionarse como el segundo exportador mundial de maní comestible, después de China y precediendo a los Estados Unidos. Actualmente nuestro país es el primer proveedor de la Unión Europea.
En la Argentina, el maní se cultiva principalmente en el centro y sur de la provincia de Córdoba donde las condiciones agroecológicas son óptimas para su desarrollo. En la campaña 2005/06 la provincia alcanzó el 90 por ciento de las 350.000 toneladas producidas a nivel nacional. El resto se reparte entre San Luis, La Pampa, Salta, Formosa, Santa Fe, Jujuy y Corrientes.
El grano de maní comercial que actualmente se cultiva es del tipo Valencia o Virginia.
Para el cultivo se emplean dosis mínimas de agroquímicos y no se utilizan fertilizantes. Asimismo con el objetivo de preservar la sanidad del suelo y potenciar los rindes, se realiza rotación con soja, maíz y pasturas.
El método de siembra directa muestra una tendencia creciente, y en la actualidad alcanza al 40 por ciento de la superficie implantada; en el 60 por ciento restante se aplica siendo labranza mínima. En La Pampa la legislación impone que se desarrollen franjas alternadas con cultivos como sorgo o maíz para el control de la erosión eólica.
En algunos períodos, los productores abandonaban el cultivo de maní debido a su baja cotización, por lo que los industriales veían dificultado su abastecimiento de materia prima y resultaba difícil satisfacer la demanda de los clientes internacionales.
Para evitar esta situación, los procesadores de maní fueron articulándose con la producción primaria, a tal punto que en la actualidad más del 70 por ciento del maní es sembrado por los industriales del sector, ya sea directamente o en sociedad con los agricultores.

Argentina tiene excelente panorama para desarrollar su cultivo, ya que la demanda puede crecer tanto fronteras dentro como fuera del país. Las nuevas tecnologías para cosecha, y manejo de los suelos, como también cultivares adaptados a las condiciones agroecológicas de cada ambiente, son las herramientas fundamentales para que siga creciendo el maní en el sector agrícola.

La rentabilidad también da guiños positivos, y es cuestión de concretar políticas de fomento para que los productores lo tomen como un cultivo más de la agenda y la rotación.