Podría cortarse el flujo de exportación en Rosario

Buques con mercancías en el Río Paraná

La Federación Nacional de trabajadores aceiteros y la conducción de la CGT San Lorenzo buscan lograr un aumento en torno al 40%. Sino lo consiguen amenazan con paralizar la exportación de soja

El primer paso será  encarar las negociaciones salariales en el principal complejo agroexportador del país, con la determinación de presionar por un aumento en torno al 40% y la amenaza de lanzar un conflicto que paralizaría los embarques sojeros en plena temporada alta de exportación.

El acuerdo entre las dos entidades sindicales, se concretó apenas iniciadas las discusiones de ambas organizaciones con las respectivas cámaras empresarias para definir la paritaria anual.

En el caso de la Federación Aceitera, la entidad que encabeza el dirigente Daniel Yofra, logró en enero pasado el pago de una suma puente para el primer trimestre del año, equivalente a una suba salarial del 26% ($ 2.100 mensuales más un suplemento de $ 8.200 por única vez), y la semana pasada retomó las negociaciones informales con la Cámara de la Industria Aceitera (CIARA) para avanzar en la definición del aumento anual.

El gremio aceitero ya anticipó su rechazo al tope salarial por debajo del 30% que el Gobierno logró establecer a partir del cierre de las paritarias de la UOM y la Uocra y que estaría a un paso de replicarse con bancarios, comercio y estatales. Y exige un incremento del 39%, que significa elevar el sueldo básico de la actividad de los actuales $ 7.560 a $ 10.505.

El mismo planteo alienta la cúpula de la CGT regional San Lorenzo, que ejerce la representación paritaria de unos 4.000 trabajadores tercerizados, entre vigiladores, portuarios, estibadores y obreros de la construcción, agrupados en el convenio del complejo oleginoso portuario (COPA) del Gran Rosario. La delegación cegetista reclama también una suba del 39% de manera de llevar el piso salarial de la actividad de $ 7.250 a $ 10.078.

Ambas organizaciones comenzarán la próxima semana la negociación formal de la paritaria, pero ya advirtieron que si no logran un rápido entendimiento con las empresas pondrán en marcha un plan de lucha que paralizará por completo la actividad en el principal complejo agroexportador del país justo en medio de la cosecha sojera y el momento pico de las exportaciones.

“No se va a esperar mucho tiempo. Si no hay avances concretos la semana que viene vamos a parar en forma total la exportación de soja”, anticiparon voceros gremiales, que rechazaron cualquier posibilidad de acordar aumentos similares a los firmados por el gremio metalúrgico, que lidera el jefe de la CGT oficial, Antonio Caló. “La situación en nuestro caso es muy diferente a la UOM, con la devaluación las exportadoras aumentaron 50% sus ganancias y redujeron sus costos laborales. Están en condiciones de hacer frente al aumento que pedimos”, señalaron desde el gremio que agrupa a los trabajadores aceiteros.

Fuente: fyo.com

Conclusión

Asistimos a un panorama coyuntural muy complicado que no deja ningún sector de la sociedad y de la economía fuera de participación. Hoy es el turno de la exportación de nuestro principal commoditie: La soja. La puja de los sectores trabajadores por no perder el poder adquisitivo, una inflación incipiente y políticas que no parecen vislumbrar cambios de fondo, son el común denominador.

Al resto de los reclamos sindicales, hoy se suma el gremio aceitero y puede quedar en jaque el sector exportador.

¿Se puede aspirar a un país de crecimiento y desarrollo gobernado por la ley de la selva y la arbitrariedad?