Se viene la huerta de otoño ¿Ya sabés que cultivar?

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Va llegando el cambio de estación y éste es el momento ideal para implantar las especies de huerta que se van a desarrollar en otoño -invierno e incluso la primavera.

Si bien no se puede afirmar nada como absoluto referido al clima, aparentemente los golpes de calor que por varios días superaron los 35°C, ya no se harán presente y junto al acortamiento de la cantidad de horas de sol, la temperatura media tiende a ser moderada. Según el calendario éste es un momento ideal para preparar el terreno e implantar los cultivos hortícolas deseados.

Pala ancha y rastrilloPrimer paso, hay que delimitar cuál será la superficie que se puede utilizar para dicho fin, y sobre ella, hay que eliminar todo tipo de obstáculos, y malezas. La modalidad depende de cada agricultor y de las herramientas con las que se cuenten, y obviamente el tamaño o la escala productiva que se desarrolle. Pero si es una huerta de pequeñas dimensiones, con una pala ancha y rastrillo es más que suficiente para esta primera etapa.

Segundo paso, sobre el terreno limpio de maleza, escombros y obstáculos  se debe puntear, es decir dar vuelta una gleba de tierra no menor a 15 cm. Si el suelo se encuentra muy duro debido a una extrema sequía, es conveniente, antes de ésta etapa, aplicar un riego artificial, bien abundante, tratando de no hacer costras ni charcos, y luego de los 3 días, cuando la tierra se encuentra friable (en condiciones físicas ideales para manipularla o laborear con palas, y herramientas), es decir luego de un oreo previo, ya se puede puntear.

Puntear el terreno

Tercer paso,  Luego de puntear, lo ideal es dejar el terreno rugoso, sin trabajar para que el sol y el oxigeno aireen los cascotes de tierra. Algunas formas juveniles de insectos quedan expuestas a sus predadores naturales, que nos ayudan a hacer un control biológico previo. Esta etapa, no es indispensable, pero si es muy favorable, si es que se cuenta con tiempo y ganas de esperar. De no ser así, es fundamental, quitar con el rastrillo e incluso a mano, todo tipo de elementos que se sospeche pueda ser perjudicial para el desarrollo posterior del cultivo hortícola deseado. Restos de malezas, raíces, pupas, gusanos, pequeños escombros, deben ser eliminados.

Abonado: para que el suelo tenga una mejor estructura física y también una buena fertilidad química, es deseable en el caso de que tengamos un suelo pobre (arenoso, color claro, sin estructura) que apliquemos un abono, en cantidad variable de acuerdo a disponibilidades. Si el suelo es muy pobre, habrá que poner más cantidad, y más o menos se puede aplicar 10 kg por cada m2 de cultivo. El abono, puede ser estiércol de gallina, de vaca, de conejo, de caballos, hojas descompuesta previamente, ramitas trituradas, aserrín o turba especial. Depende el costo y la disponibilidad son preferibles unos que otros. Los suelos de los patios, suelen tener proporciones adecuadas y suficiente de nutrientes, pero a veces también se deben agregar algunos fertilizantes. Escapa a la extensión de éste artículo, la cantidad exacta, pero se pueden consultar tablas por la web, muy útiles y específicas de cada cultivo y suelo en particular.

Cuarto paso, se debe elegir la figura geométrica o el tablón de superficie sobre el terreno que va a formar parte del cultivo. Puede ser un almácigo o cultivo definitivo.

Almaciguera o speedling
Almaciguera o speedling

Almácigo: se denomina al lugar en donde se realiza la cama de siembra de un cultivo que necesita dos etapas en su desarrollo: almácigo y establecimiento a campo o cultivo definitivo. Por ejemplo, la lechuga, se puede sembrar en bandejas plásticas o almacigueras, y luego los plantines son transplantados a su lugar definitivo. Los almácigos son espacios reducidos, sobre tierra firme, o bien, sobre bandejas de plástico con celdillas cúbicas que luego son cubiertas con sustrato. El sustrato es una mezcla especial cuya composición es variable según fabricante y tipo de huerto, pero en general  contiene vermiculita, materia orgánica , arena fina y algo de tierra negra, en proporciones específicas y variables.  Hay diversos tipos de sustratos y fórmulas para prepararlos, pero es recomendable incluirlo dentro de los insumos que se compran, ya que fabricar un buen sustrato de manera artesanal, no es tan sencillo, y la etapa de siembra, emergencia y desarrollo de plántula es fundamental en el éxito posterior de la huerta. Es importante saber, que tanto en la tierra común, como en los sustratos se pueden encontrar patógenos muy perjudiciales para las primeras etapas en el desarrollo de un plantín, y es por eso, que es casi indispensable utilizar material esterilizado. Es decir sometido a alguno de los procesos artificiales (químico, físico) con los que se logre contar con tierra o sustrato libre de patógenos.

Pasillos entre los almácigos
Pasillos entre los almácigos para circular con comodidad

Una vez elegido el terreno definitivo de cultivo, y su forma geométrica, es muy útil dejar espacios o pasillos en dónde se pueda pisar tranquilo para luego hacer todas las labores culturales. Control de malezas, y plagas como también trabajar cómodo para la cosecha.

Se debe rastrillar y dejar la superficie bien mullida con terrones bien pequeños, que no superen el diámetro de 4 milímetros si es posible, y con un tablón de madera bien recto, se puede emparejar el área a implantar.

Luego se debe regar muy fino para que la semillas pequeñas tomen buen contacto con la tierra, pero se debe evitar el planchado o el encostramiento de la misma. Lo ideal es hacerlo con una regadera de alveolos pequeños. O con una manguera aplicando presión con el dedo logrando así una lluvia bien fina, y tratando de ser bien equitativo en la distribución del agua.

Quinto paso, siembra: por lo general en las huertas familiares, se realiza a mano sobre las celdillas del speedling, sobre el terreno del almácigo o cultivo definitivo . Existen máquinas especiales, pero estamos hablando de escalas más grandes y escapan a los fines prácticos de éste apunte.

Siembra al voleo
Siembra al voleo

La disposición y la cobertura de semillas sobre el terreno, va a depender de la especie a implantar, ésta tarea a su vez depende de la escala, pero para una huerta familiar, por lo general se hace al voleo y a mano, tratando de que no queden espacios libres sin semillas. Es preferible poner semillas demás que quedarse corto. Ya que luego se puede ralear.

Al terminar de aplicar las semillas, se debe espolvorear sobre las mismas una muy fina capa de tierra negra mullida, y con la mayor uniformidad posible.

Con la ayuda de un implemento casero es muy útil apisonar para que queden bien en contacto las semillas con el suelo. Esto se puede hacer con un rodillo de madera más o menos pesado, teniendo la precaución de que no quede adherido al mismo tierra con semillas.

Apenas al termino de las operaciones de siembra, se da otro riego de asiento con regadera o con manguera, haciendo una lluvia muy finita y con poca dosis.

Labores complementrarias

Hay que revisar que la germinación ocurra de manera correcta, y que no demore más de lo habitual para la especie. Se debe evitar la siembra días de 30°C o más de temperatura, ya que directamente pueden quedar en dormición las semillas de varias de las especies de otoño.

Stand de plantines: unas dos semanas después de la emergencia de las primeras plántulas, ya tendremos una noción exacta de la cantidad de ellas establecidas. Si hay muchas, se realiza un raleo, para eliminar  el sobrante de plantas pequeñas y que por lo general presentan un aspecto de menor calidad que las deseables. Se arrancan a mano las que tienen hojas marchitas, enanas, o simplemente fuera del espacio físico, y ésto se hace a intervalos regulares de espacio. Lo ideal es ayudarse de un hilo con nudos equidistantes, y se dejan las plantitas justo debajo del nudo, y el resto se arrancan, si la plántula por debajo del mismo no es una deseable, se elije la más próxima que reúna las características óptimas y luego se ralea hasta el nudo siguiente, aunque quede un poquito más de espacio. No hace falta ser excesivo en el raleo inicial, ya que se puede aplicar el mismo por segunda vez en etapas posteriores, y así asegurarnos que no nos falten plantas para el desarrollo y para cubrir de la mejor forma posible cada cm de terreno.

El raleo se debe hacer con cuidado para no estropear o interferir el desarrollo de las plántulas que se hallan dejado establecidas. Luego del mismo es recomendable aplicar un riego, para afirmar la tierra que se pudiera haber aflojado debajo de las raicillas.

Luego del raleo, lo que sigue son las labores culturales, que tienen que ver con el cuidado del cultivo. Carpidas, desmalezado, control de plagas, riegos complementarios, fertilización y abonos líquidos etc, etc. El objetivo es mantener el stand de plantas ideal, con la mayor sanidad y vigor posible. También es útil cuidar de pájaros, roedores, y animales domésticos. Pueden utilizarse hilos plásticos con retazos de tela, mallas de plástico o directamente se puede hacer un túnel de polietileno con un espesor mayor a 150 micrones. La complejidad tiene relación con el objetivo planteado inicialmente. Siempre hay que tratar de que sea lo más económico posible, pero ésto no es así necesariamente. Hay quienes cultivan, solo por gusto, y entonces se justifica desatender por completo, el tema monetario.

Este artículo no es suficiente para saber todos y cada uno de los detalles que hacen a una muy buena huerta, pero es un apunte sintético de los principales aspectos, como para hacer los primeros pasos.

A continuación te dejamos un cuadro con  las especies que son adecuadas para implantar en ésta época.

Calendario hortícola

Aquí te dejamos un link con información adicional y específica por cultivo: http://www.huertayjardineria.com.ar/enero.htm#3