¿Un verdeo de verano puede ayudar a palear la crisis forrajera?

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Mijo

Sin dudas que volver a las fuentes, puede ser una solución de compromiso para un año que se presentó con mucho calor y  sequía en el comienzo de la estación más cálida.

En los campos ganaderos, y mixtos una alternativa viable para lograr una rápida obtención de pasto en cantidad y calidad lo integran los denominados verdeos estivales. Tienen la ventaja de ser   de rápido crecimiento en condiciones de alta temperatura, con gran volumen de forraje que permiten una elevada producción de leche y carne.

En nuestro país, las especies más difundidas son: sorgo, maíz, moha  y mijo. En algunas zonas se ha empezado a usar también la soja, especialmente en los tambos, como aporte de proteína.

La elección del cultivar o híbrido y la fecha de siembra son la clave para lograr una alta producción de forraje. En el suelo debe haber más de 15 ºC, para una rápida emergencia.

No solo el excesivo calor y la falta de lluvia son buenas excusas para un verdeo de verano, sino también la coyuntura de uso del suelo. La presión de la agricultura ha provocado el desplazamiento de la ganadería hacia ambientes con alto grado de dificultad productiva. Debido a esto, es necesario encontrar alternativas forrajeras que funcionen convenientemente en situaciones de notoria complejidad ambiental.

En algunos casos, es posible utilizar especies ampliamente conocidas, que bajo ciertas pautas de manejo especiales, permiten una producción eficaz de pasto en condiciones complejas. En otros, pueden usarse especies alternativas no tan difundidas, pero que permitirían una productividad interesante, en ambientes con severas restricciones.

La utilización de sorgo forrajero diferido es una opción que permite cubrir necesidades invernales a un bajo costo. Este es un claro ejemplo del uso de una especie conocida con un planteo especialmente pensado para un caso de limitación puntual como pueden ser ambientes con suelos pobres, escasez de agua, y requerimientos de una categoría animal que presenta bajas necesidades nutricionales en una etapa determinada de tiempo.
Si bien la técnica de diferir verdeos es ampliamente conocida y poco usada en la actualidad, la aparición de sorgos con bajos tenores de lignina, alta digestibilidad (BMR o nervadura marrón) y elevados contenidos de azúcar, permiten planteos más eficientes que los planteos diferidos de antaño.

También se encuentra la posibilidad de utilización de nuevas alternativas forrajeras, donde es posible mencionar al mijo perla (Pennisetum americanun).

Mijo perla
Mijo perla en parcela de investigación

El mijo perla, es una especie diferente al mijo convencional, con excelentes aptitudes para tolerar altas temperaturas, bajas precipitaciones, elevados niveles de salinidad, y suelos muy pobres en nutrientes.
Si bien es cierto que esta especie ha sido utilizada de manera esporádica en nuestro país, la aparición de genética mejorada, permite lograr eficazmente, altos niveles de producción de forraje, de calidad aceptable, en ambientes con las complicaciones y limitaciones anteriormente mencionadas.

Especies conocidas con planteos especiales: Sorgo BMR azucarado diferido al invierno

Sorgo utilizado para diferir en el invierno, (gran volumen de materia seca de buena calidad)
Sorgo utilizado para diferir en el invierno, (gran volumen de materia seca de buena calidad)

En los planteos productivos pampeanos, los lotes destinados a la agricultura y la ganadería de engorde, son los que presentan un mayor potencial de producción, mientras que categorías animales de menores requerimientos como la vaca de cría, son relegadas a lotes de menor aptitud gran parte del año. Esto determina, en muchos de los casos, índices productivos inferiores a los esperados, provocando que no se alcance completamente el objetivo buscado.
Para situaciones como la mencionada, puede recurrirse en ciertos casos, a la utilización de sorgo BMR azucarado diferido al invierno, que permitiría un buen estado corporal de la vaca durante la etapa de menores requerimientos, logrando índices productivos superiores, además de permitir un descanso de las pasturas perennes.

El sorgo se caracteriza por ser una especie altamente tolerante a estrés hídrico y térmico durante su crecimiento, que aporta forraje de calidad aceptable, en un volumen importante. La producción mejora sensiblemente cuando el híbrido utilizado es de tipo BMR y azucarado. El carácter BMR o nervadura marrón, determina un 50-60% menos de lignina, lo cual permite digestibilidades que suelen superar en un 10% a los sorgos convencionales. Si a esto se le suma la cualidad de una mayor síntesis de azúcar, es posible que el híbrido resultante permita un consumo animal y una eficiencia alimenticia superiores.

Un ejemplo práctico

Un ensayo realizado en el  Establecimiento “Don Ignacio” al norte del Partido de Cnel. Suárez sobre un lote de 40 has con un suelo somero, de 30 a 60 cm de profundidad, limitado por una plancha de tosca, se sembró sorgo forrajero GAPP 202 BMR (azucarado).

La escasa profundidad de suelo determina una limitación muy clara a la acumulación de agua. En este tipo de situación, el uso de un sorgo BMR azucarado de tipo forrajero, permite generar un excelente volumen de forraje cuyo aporte energético está dado por la elevada presencia de azúcar en tallo, complementado con el aporte del grano producido, y que, en este híbrido en particular está libre de taninos. En este mismo caso de suelo somero y escasa cantidad de agua disponible, el uso de un sorgo granífero podría significar un escaso aporte energético, debido a que la limitante hídrica podría afectar significativamente el rendimiento de granos, fuente energética principal de este biotipo de sorgo.

Ensayo Establecimiento Don Ignacio

Este planteo permitió en el sudoeste bonaerense sobre 40 has de suelo somero limitado por tosca casi en superficie, durante 80 días en pleno invierno, no sólo sostener sino incluso mejorar la condición corporal de 250 vacas de cría, con un costo de alimentación 3,2 veces menor que el de un rollo de moha.

De esta forma, puede afirmarse que utilizando el híbrido adecuado con un planteo acorde a las necesidades y un manejo eficiente, es posible obtener buenas performances animales incluso en ambientes con limitaciones ambientales severas como las observadas en este caso.

Llegamos a la conclusión, que independientemente del híbrido o especie elegida para cubrir los baches forrajeros en años que presentaron serias limitantes climáticas y que se suman a la de otros factores como lo son el edáfico y financiero, son una muy buena alternativa los verdeos de verano. Lo importante es no descartarlos, y utilizar el mejor genotipo posible para que se adapte a la zona y pueda lograr desarrollar el potencial en el más alto nivel posible.

“Cuando la mano viene dura, apostar a los verdeos rápidos es una salida concreta y efectiva, que ha sido demostrada largamente en distintos ensayos prácticos a campo”.

Fuente: engormix.com

Por: Gastón Pepa | Tw: @gauchitosmu| gastonpepa@hotmail.com