Burlanda: Una alternativa nutricional que crece

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Con un nombre un poco raro y llamativo el  subproducto de la producción de bioetanol, se ha transformado en una fuente nutritiva de consideración para integrar en la agenda alimenticia del ganado.

La industria productora de bioetanol a partir de maíz, no sólo genera un biocombustible oxigenante de alta calidad que se mezcla con las naftas sino también aporta  otros subproductos para distintos usos.

El principal subproducto de esta producción, comúnmente llamado “ burlanda”,  promete revolucionar el mercado de alimentación de rumiantes en Argentina, tal como ya lo ha hecho en EEUU; donde esta industria se encuentra en una fase de mayor desarrollo. Esto es posible gracias a la capacidad que tiene la industria del bioetanol de generar energía renovable y alimentos de manera simultánea. Y lo que es más importante, posibilita el abaratamiento en la obtención de proteína animal y en la mejora en los rendimientos a través del reemplazo del maíz en las dietas.

Aspectos nutritivos y técnicos

Este subproducto tiene diferentes denominaciones: burlanda de maíz seca o húmeda, granos de destilería húmedos (por  sus siglas en inglés, WDGS) o secos (DDGS). Durante el proceso de obtención del bioetanol se utiliza prácticamente todo el almidón del maíz, el cual representa un 64% del grano, por lo tanto los remanentes de este proceso contienen más energía y proteína que el grano de maíz, 27% de Proteína Bruta y 11% de grasa.

Composición química de grano de Maíz y Burlanda

Se considera un alimento de “bajo riesgo de acidosis ruminal” al ser su principal fuente de energía el aceite y poseer fibra digestible, ideal para dietas de acostumbramiento o para minimizar la concentración de almidón en las raciones de vacas lecheras reduciendo los trastornos digestivos y contribuyendo al logro de mayores índices productivos. Cabe destacar que se trata de proteína de alta calidad y digestibilidad, con 50- 5 5% de proteína by-pass (no degradable en rumen), por lo que es fundamental para animales de alta producción.

Para tener en cuenta:

Por tratarse de un alimento húmedo, de difícil almacenamiento, se recomienda consumirlo antes de los 12 días de la entrega, en promedio, dependiendo de las condiciones climáticas. Sin embargo, esta dificultad estaría sorteada para los establecimientos que se encuentren próximos a las destilerias, ya que la disponibilidad del subproducto es constante a lo largo del año por tratarse de un proceso de producción continuo.

En términos de costos, es necesario remarcar que por el contenido de humedad del 65%, el flete juega un papel determinante en el negocio. La relación entre precio de burlanda húmeda, burlanda seca y fletes determina el radio máximo de distribución. De esta manera, cuanto más cerca de la destilería se sitúe un consumo, menor precio de producto tendrá.

La humedad del 65% permite mezclar con raciones secas y obtener una mezcla homogénea más aglutinada y de más fácil ingesta.

Las plantas de bioetanol de maíz ahorran hasta un tercio del gas natural consumido si no se secan los granos destilados. Esta mayor eficiencia energética reduce los costos que determinan la conveniencia de sacar el subproducto en forma húmeda.

Con la radicación de operaciones ganaderas en las periferias de las plantas de bioetanol, se podría cerrar aún más el circuito de la energía, logrando la obtención de biogás a partir de los desechos de los animales, por lo que la demanda de energía para la industrialización del maíz estaría abastecida por el propio sistema integrado, generando menores costos de producción y eliminando posibles problemas de polución al medio ambiente.

El producto sale del proceso de la destilería a 60°C, coordinando un abastecimiento inmediato podría llegar  a los campos periféricos a una temperatura que ahorraría el gasto metabólico del animal de calentar el alimento, sobre todo en invierno.
La burlanda seca se puede incluir en raciones de pollos, cerdos y peces.

El contenido de grasa limita la inclusión en las dietas de las distintas especies animales.

Experiencia en Norteamérica

En EEUU la inclusión de la burlanda en las dietas se realiza desde hace más de 20 años, se debe tener en cuenta que en este país funcionan entre 220 y 250 plantas de bioetanol que procesan 110 Millones de ton de maíz ( un 40% de su cosecha anual ) y para el actual año 2013 se esperan exportaciones del subproducto  por  7,2 Millones de ton.

Para tener una idea del potencial que tiene nuestro país en esta materia, una planta que muele 600 ton de maíz por día, genera aproximadamente unas 200 ton de burlanda seca o 600 ton en forma húmeda. Esto, alcanzaría para suplementar, aproximadamente, a más de 60.000 rumiantes diariamente.

Actualmente, en nuestro país, se encuentran en funcionamiento tres plantas de bioetanol, sin embargo, comenzarían a producir -entre los próximos meses y 2014- al menos unas cuatro plantas adicionales, ubicadas en la provincia de Córdoba y San Luis. En conjunto llegarían a producir 500.000 ton de burlanda seca anuales, lo que en términos de maíz sería un 2,5% de la cosecha anual y posibilitarían la alimentación de 600.000 rumiantes.

En términos de precios, la relación se hace con los valores del maíz. La burlanda húmeda se comercializa al 70% del precio del maíz (sobre base seca) y por el producto seco (10% de humedad), 110% del precio del maíz.

El advenimiento de plantas de bioetanol en la región y la formación de polos ganaderos en su cercanía, generará una gran ventaja competitiva que se traducirá en una baja de costos de alimentación y mejora de los índices productivos. Al mismo tiempo, es de esperarse que se generen otros beneficios como son el desarrollo y crecimiento de compañías focalizadas en nutrición animal y mayor demanda de recursos humanos.

Fuente: Agromeat.com

Modificado y editado por Gastón Pepa, Agrónomo y editor de la sección El Campo-Córdoba Times-