El Senado comenzará a discutir el martes la Ley de Desarrollo de la Industria Satelital

ARCHIVO: El ARSAT-1 fue exitosamente puesto en órbita el 16 de octubre de 2014 por medio del vehículo lanzador Ariane 5 de la empresa Arianespace, desde Kourou, en la Guayana Francesa.

El proyecto de Ley de Desarrollo de la Industria Satelital Argentina, que tendrá entre sus objetivos proteger las posiciones espaciales de la Argentina, construir satélites y desarrollar servicios satelitales, comenzará a ser debatido el próximo martes por la Cámara de Senadores.

El plenario de las comisiones de Sistemas, Medios de Comunicación y Libertad de Expresión y de Presupuesto y Hacienda se llevará a cabo desde las 15 en el Salón Azul del Palacio Legislativo.

Según se informó, fueron invitados al encuentro el presidente de la Autoridad Federal de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (AFTIC), Norberto Berner; y el presidente de la Empresa Argentina de Soluciones Satelitales Sociedad Anónima (ARSAT), Matías Bianchi.

El proyecto fue presentado la semana pasada por la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, durante el acto por el lanzamiento del satélite de comunicaciones Arsat-2.

La iniciativa declara de interés nacional el “desarrollo de la industria satelital como política de estado y de prioridad nacional” y aprueba el “Plan Satelital Geoestacionario Argentino 2015-2035”.

El mencionado Plan se inscribe en el lanzamiento de los satélites Arsat-1, el 16 de octubre de 2014; y Atsat-2, el pasado miércoles 30 de septiembre.

En los fundamentos de la medida queda establecido que la intención del gobierno es aprovechar el conocimiento adquirido y orientar las “inversiones en investigación y desarrollo a otras áreas del entramado industrial satelital” promoviendo “el desarrollo de la industria tecnológica”.

La iniciativa establece que, en virtud de lo establecido en la Ley de Argentina Digital, corresponde a la AFTIC la “administración, la gestión y el control de los recursos órbita-espectro correspondientes a redes satelitales”.

En ese sentido, la AFTIC deberá efectuar gestiones ante la Unión Internacional de Telecomunicaciones para la asignación de “posiciones orbitales” para los satélites argentinos a fin de lograr la implementación del Plan Satelital Geoestacionario Argentino 2015-2035.

Asimismo, se prohíbe la transferencia de cualquier parte del 51 por ciento de las acciones Clase “A” que el Estado Argentino posee en Arsat “sin previa autorización expresa de los dos tercios de los miembros del Congreso de la Nación”.

La misma mayoría se deberá procurar para llevar a cabo “cualquier acto o acción que limite, altere, suprima o modifique el destino, disponibilidad, titularidad, dominio o naturaleza de los recursos esenciales” asignados a las “Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y de las Telecomunicaciones” definidos en la Ley de Argentina Digital que pertenezcan a ARSAT.

El proyecto también establece que las bandas reservadas ante la autoridad internacional serán utilizadas priorizando aplicaciones de protección pública, socorro y defensa y “atendiendo a las zonas de mayor vulnerabilidad del país”.

El documento que debatirán los senadores desde este martes incluye como un anexo el Plan Satelital que el Ejecutivo estructuró “desde el análisis de los mercados mundiales, regionales y locales y de la oferta y la demanda” así como a partir de las capacidades “industriales-tecnológicas que la Argentina adquirió” en los últimos años.

Los objetivos del plan son, a grandes rasgos, que Arsat lidere un “plan de desarrollo satelital geoestacionario” para “incrementar las capacidades generadas en cuanto a la fabricación de satélites y la prestación de servicios satelitales conexos”.

Otro de los objetivos es continuar con la orientación que está tomando la industria espacial en el mundo, implementando sistemas de propulsión eléctricos o híbridos para lo cual se requiere de inversiones en investigación y desarrollo por parte del Estado.

Asimismo, el Plan prevé un programa de fabricación de satélites para desarrollar 6 aparatos de fabricación híbrida y el reemplazo de los actuales Arsat 1 y 2 por dos satélites de propulsión completamente eléctrica, de última generación.