Por la suba de precios y el impuesto, los autos más caros ahora se venden a pedido

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Los concesionarios no quieren tener en stock unidades que luego será difícil vender. Las fábricas buscan ofrecer distintas alternativas a sus clientes, en especial en las 4 x 4.

 

Cristina Fernández de Kirchner aseguró el sábado último, durante la apertura de las sesiones ordinarias del Congreso, que el impuesto a los 0 km no estaba afectando la venta de unidades. ““El universo de autos que tributan impuestos es muy reducido””, dijo la presidenta. “”Solamente el 4,1% de los autos quedarían alcanzados por el impuesto””, sostuvo.

Pero pese a las afirmaciones de la mandataria, muchas automotrices podrían llegar al encuentro que prometió la presidenta en el Ministerio de Economía con un nuevo portafolio para el mercado argentino.

““Estos cambios crearon un nuevo mercado, que es el modelo a pedido””, explicó una fuente del sector.

Cómo hay autos, en especial las Sport Utility Vehicle (SUV) 4 X 4, que con el incremento al impuesto de 0 km quedaron muy arriba en precios, los concesionarios prefieren no tenerlos en stock para no correr con el costo financiero de una unidad que no saben cuándo la podrán vender.

““No es que las automotrices dejen de vender un modelo en especial, sino que las concesionarias –que ya comenzaron a reducir sus estructuras– no los van a pedir hasta que no tengan un comprador””, explicó un hombre ligado a la compra–venta de 0 km.

Como estos modelos quedaron descalzados con el precio, los concesionarios buscan cada vez pedir menos unidades y giran su oferta a los que aún no pagan el impuesto. Entre los 0 km que los concesionarios de las marcas generalistas van a vender a pedido están, por ejemplo, la Touareg, la Tiguan de Volkswagen, la C4 Aircross de Citroen, la Kuga de Ford y el 4008 de Peugeot. Todas en sus versiones de gama más alta.

““El problema es que cuando vienen a comprar, hay que pedirlas a fábrica y eso lleva tiempo””, dijo el concesionario.

Pero, aunque en un primer momento esto no afectaría a la oferta de las automotrices en la Argentina, en algunas ya se piensan opciones. Un ejemplo de esto es el caso de Tiguan que, según le dijo Martín Sorrandegui, gerente de Marketing de VW a iprofesional, estudian una solución que sería “comercializar “una versión 4×2, decisión que se encuentra en análisis y que permitiría a la marca seguir ofreciendo una SUV a un precio más moderado””.

Pero, mientras las marcas generalistas buscan soluciones para poder seguir ofreciendo sus productos, los netamente importadores ya comenzaron a tomar medidas más drásticas.

Tal es el caso de Alfacar, representante de Mitsubishi en la Argentina que, según Autoblog, desde febrero pasado que dejó de comercializar en el país la Outlander.

La SUV era una de las cartas fuertes de la marca, y la vendía en el país desde 2004.

Otra asiática que eligió el camino de reorganizar su oferta fue Nissan, que ya decidió que esperará para traer al mercado local las nuevas versiones de Murano y X- Trail.

Todos estos cambios se deben a que entienden que hoy no hay mercado en la Argentina para esos modelos, en especial por precio pero, el problema, son las unidades que ya están esperando en el puerto.

Los pedidos de las unidades –sean marcas generalistas o premium– se realizan con una anticipación que va de cuatro a seis meses (dependiendo si vienen de México o de Europa) y, como desde diciembre algunas marcas tienen sus unidades sin poder nacionalizar, tomaron la decisión de devolverlas”

““Todas las unidades que sabemos que no podemos vender y que aún no nacionalizamos lo estamos sacando del puerto de Zárate a terceros mercados””, afirmaron desde una marca. “”Todos lo están haciendo””, agregaron.