La Facultad de Psicología de la UNC lo puso en práctica: ¿se vienen los baños públicos mixtos?

La iniciativa de la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional de Córdoba se empezó a repetir en otras universidades, edificios públicos y privados.

La medida, concebida como una “prueba piloto”, es un “avance cultural” que busca “cambiar las prácticas cotidianas” de los estudiantes, según dijo la decana de la facultad, Claudia Torcomian.

No es el único caso en el país: cada vez son más las universidades públicas que deciden abrir este tipo de baños.

¿Qué busca la iniciativa? Los baños mixtos intentan facilitar los accesos a personas trans, a padres y madres con sus hijos/as, y a personas con discapacidad.

Buscan romper el binarismo de género y beneficiar a todas las personas que no se identifiquen con de las categorías “varón” o “mujer”. Y evitar los problemas que sufren éstas en los baños públicos.

“Al principio hubo mucho revuelo, tanto de los que pensaban que era una buena idea como de los que estaban en contra. Es un tema que moviliza. Había una fantasía de que era un baño sin privacidad. De que habría ‘perversiones’. Una serie de cosas sin ningún fundamento. Hubo algunas quejas antes de que se instale, pero ahora se usa sin problemas”, contó Torcomian, sobre la experiencia en la UNC.

La primera universidad pública en instalar un baño mixto en Argentina fue la Universidad de La Plata. El baño, ubicado en la Facultad de Periodismo, funciona desde 2012.

Además, el año pasado, las facultades de Ciencias Políticas de las universidades de Rosario y de Cuyo instalaron baños mixtos. Y también el mes pasado, la Universidad de Buenos Aires habilitó uno en la Facultad de de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU).

Cuando se instaló el baño mixto en la FADU, el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) emitió una nota de felicitación: “Es un claro reconocimiento de los avances culturales de la sociedad argentina. Destacamos que los baños mixtos tienen que ser promovidos, no sólo por el proceso de transformación planteado por la legislación vigente, sino también ante el convencimiento de que las categorías varón/ mujer, tal como fueron utilizadas desde el paradigma heteronormativo, ya no alcanzan para dar cuenta de todas las identidades y orientaciones sexuales disponibles en el entramado social”.

La legislación vigente a la que hace referencia el INADI es la Ley 26.743 de Identidad de Género, sancionada en 2012, que declara que todo individuo tiene derecho a ser tratado como se autopercibe.