De Córdoba para el mundo: construyen un centro cultural en Afganistán

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Tres arquitectos cordobeses  ganaron un concurso de UNESCO y llevan a cabo su proyecto en la ciudad de Bamiyán. Está compuesto por un sistema de espacios con explanadas, atrios, escalinatas y formas piramidales, que se esconden en el suelo o se elevan de la nada.

Córdoba es cuna no solo del arte y deportistas consagrados, sino también de grandes profesionales que hacen historia alrededor del mundo.

Esta vez, los consagrados son tres arquitectos cordobeses, que ganaron un concurso de UNESCO y construyen un centro cultural en la ciudad de Bamiyán, Afganistán.

El estudio M23 está compuesto por Nahuel Recabarren, Manuel Martínez y Franco Morero, quienes se impusieron ante 1070 propuestas de 117 países, quedándose con el primer premio.

La obra cuenta con un presupuesto de cinco millones de dólares y los trabajos se licitaron en París (Francia) y el fin del proyecto es ayudar a mitigar los efectos devastadores de la guerra, según publica El Diario de Carlos Paz, de donde es oriundo Recabarren.

El espacio se enmarca dentro de una vieja ruta de caravanas que conectaba China con la India y buscará ser un espacio de tolerancia y diversidad religiosa, pero también se propone respetar el paisaje y las tradiciones arquitectónicas de la región.

Se compone de un sistema de espacios con explanadas, atrios, escalinatas y formas piramidales que se esconden en el suelo o se elevan de la nada.

“El proyecto está planteado como un recorrido que se abre al visitante, más como un jardín o parque que como un volumen”, cuenta Martínez, uno de sus socios. También el jurado, que eligió este trabajo entre más de mil, subrayó que se destaca por “una estrategia muy sensible al contexto”, y por su “mínimo impacto visual en el sitio, integrando el edificio como parte de una estrategia de paisajismo más abarcadora”.

Tras el conflicto armado que se desató en el 2001, luego de la caída de las Torres Gemelas, estos tres socios se presentaron en 2015 a un concurso que busca resguardar el patrimonio existente en el Valle de Bamiyán, donde se erigían dos estatuas de Buda talladas hace 1500 años que fueron destruidas por las bombas.

La zona históricamente se erigió como un centro de peregrinaje para la cultura budista y es actualmente uno de los lugares más visitados de Afganistán.

El Centro Cultural se construye además íntegramente en ladrillo y todas las superficies del edificio (tanto interiores como exteriores) reforzarán el carácter “masivo” de la propuesta y su vínculo con el suelo, pero a su vez y por contraste, da entidad a la serie de “espacios tallados” en la propia materia.

Es destacable también que los proyectistas hayan optado por los métodos ancestrales de climatización “pasiva” o “sustentable” conocidos en la región desde hace muchísimos siglos, debido a sus enormes amplitudes térmicas. “Al ubicar la mayor parte del volumen bajo tierra, las variaciones de temperatura son estabilizadas por la inercia térmica del suelo, permitiendo además recolectar el calor acumulado de la tierra y se crea de modo natural un ambiente confortable”, explican.

Estos espacios, completamente carentes de detalle y ornamentación, por su extrema austeridad favorecen una actitud contemplativa y de introspección en su interior. Se articulan una serie de espacios abiertos delimitados por tres edificios que conservan cierta autonomía funcional y constructiva, uno para exhibiciones, otro educativo y el administrativo.

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Darío Rizzi
Cordobés, 30 años, Licenciado en Comunicación Social. Jefe de Redacción de la Edición General en Córdoba Times. Community Manager // Twitter: @dariorizziok // email: dario@cordobatimes.com