Mas de 20 mil manifestantes en la Marcha de la Gorra

Este miércoles en la Ciudad Córdoba se llevó a cabo la novena edición de la Marcha de la Gorra. Críticas a las prácticas policiales y al código de faltas provincial.

Salieron a las calles jóvenes y familiares, organismos de DD HH, organizaciones sociales y estudiantiles, sindicatos y partidos políticos, y al final de las columnas estarán los carreros.

La concentración comenzó a las 17 desde la Av. Colón y Cañada. Desde allí partieron jóvenes y familiares, organismos de DD HH, organizaciones sociales y estudiantiles, sindicatos y partidos políticos.

Se trata de la novena edición de la marcha que se realiza todos los años el 20 de noviembre. Esta vez, los organizadores decidieron correr la fecha al 18 por la veda electoral que arranca el próximo viernes en vísperas del ballotage.

“Nos convocan los linchamientos, las razzias, la muerte de los pibes, las desapariciones, el accionar corrupto de la Policía y la Justicia. Nos cansamos de que nos prohíban llegar al centro, de que nos discriminen por el trabajo que elegimos. No soportamos las declaraciones del gobernador de Córdoba que continúa criminalizando nuestros reclamos, ante el maldito Código de Faltas. Nos organizamos”, expresa el comunicado del Colectivo de Jóvenes por Nuestros Derechos.

Este año, la consigna que convocó a la marcha fue “En tu Estado Policial te marchamos de frente mar”.

En mayo se presentó el primer mapa sobre el uso letal de la fuerza por parte de agentes estatales en Córdoba, ideado por el Observatorio de Derechos Humanos de la Universidad Nacional de Córdoba. La semana pasada ya difundieron la segunda parte. Hubo 59 casos, desde el 2011 hasta abril de 2015: 35 personas murieron por ejecuciones extrajudiciales, 9 en situación de encierro, 11 por el uso de la fuerza en situaciones interpersonales (de pareja, familia o amigos), 3 por negligencia funcional y 1 desaparición.

Las prácticas policiales, respecto al diagnóstico hecho a principio de año, siguen siendo muy parecidas. Después del 3 y 4 de diciembre de 2013 -días en los que se produjo el acuartelamiento policial- la fuerza de seguridad salió fortalecida: retomó el control territorial de las calles de la ciudad. La legitimidad tanto política como social tuvo se tradujo en el aumento del uso letal de la fuerza.

“Verificamos que a partir de mayo -2015- se produce una interrupción de las muertes hasta agosto. Atribuimos esa situación a la repercusión social que tuvieron las razias policiales en el mes de mayo, como si la policía hubiera empezado a cuidarse un poco más de cometer delitos o matar a jóvenes. En agosto, el efecto de la repercusión había pasado y también habían pasado las elecciones, el clima se había tranquilizado, por eso volvieron a aparecer las prácticas cotidianas de la policía”, explica Magdalena Brocca, coordinadora del Programa “Universidad, Sociedad y Cárcel” de la Universidad Nacional de Córdoba.

De las 58 muertes producidas en manos de agentes estatales, la Policía provincial es responsable de 48 casos (83%), servicio penitenciario: 6, gendarmería nacional: 2, Ejército argentino: 1 y personal de Complejo Esperanza: 1.

“Hay un montón de sectores que se fueron sumando y la cantidad de gente que se empieza a sumar en la marcha de la gorra también tiene que ver con que cada vez más sectores se sienten interpelados por esta problemática. No es solidaridad sino que el Código de Faltas afecta a todas las personas, no solamente a los jóvenes de los sectores populares. Es contradictorio: es un avance porque se suma más gente pero porque cada vez más gente se ve afectada, ahí hay un balance claro sobre la represión”, dice Belén Ardiles, del Colectivo.

Hace pocos días la justicia condenó al comisario Pablo Márquez a 3 años de prisión por detenciones ilegales. Usaba las figuras de merodeo y escándalo en la vía pública del Código de Faltas para elevar las estadísticas de los operativos realizados por la policía.

“Que hace unos días hayan sentenciado a un comisario por hacer números con los pibes de los barrios, que se haya creado una comisión que discuta el código de faltas, que De La Sota haya tenido que salir a dar la cara, a hacerse cargo de que existe la marcha de la gorra y que estamos en contra de las políticas de su seguridad de su gobierno, lo conseguimos instalando los temas en la agenda pública”, afirma Rodrigo Oliva del Colectivo.

Antes de la sentencia, Pablo Márquez dijo: “Pedir mi cabeza no cambia nada”. Sucede que el Jefe de la Policía, Julio César Suárez está imputado por coacción. También la policía de Córdoba ha sido vinculada con el narcotráfico y el robo de armas: hace pocos días, del depósito de Armamentos y Equipos ubicado en el subsuelo de la jefatura desaparecieron al menos 67 pistolas reglamentarias. Algunas armas fueron utilizadas para cometer delitos.