Primer caso de “fiebre negra” en Córdoba

270
Lutzomyia, el mosquito transmisor de la enfermedad.
Lutzomyia, el mosquito transmisor de la enfermedad.
Lutzomyia, el mosquito transmisor de la enfermedad.

Se trata de Leishmaniasis, una enfermedad causada por un parásito trasmitido por la picadura del mosquito Lutzomyia. El afectado es un joven de 20 años proveniente de Unquillo. Enteráte cómo se contrae esta afección, las consecuencias y cómo prevenirla.

 

El jefe del servicio de Dermatología del Hospital Pediátrico, David Dib, confirmó la existencia del primer caso autóctono de Leishmaniasis cutánea en Córdoba. La enfermedad fue confirmada en un joven de 20 años, proveniente de Unquillo y el cual fue atendido en el Hospital Pediátrico.

También conocida como  kala-azar (fiebre negra en hindi), es causada por el parásito Leishmania Braziliensis y transmitida a los humanos por la picadura del mosquito Lutzomyia, que funciona como vector luego de “chupar la sangre” de animales silvestres y perros portadores de este parásito.

Hasta el momento se tenía conocimiento que la “fiebre negra” se encontraba en el norte del país, pero de a poco está avanzando sobre el sur de la Argentina y ha generado ya más de 200 muertos en los últimos 5 años, sobretodo en las provincias de Misiones, Corrientes, Chaco y Santiago del Estero.

¿Qué es la Leishmaniasis?

Es un conjunto de enfermedades zoonóticas y antroponóticas causadas por protozoos del género Leishmania. Las manifestaciones clínicas de la enfermedad van desde úlceras cutáneas que cicatrizan espontáneamente, hasta formas fatales en las cuales se presenta inflamación grave del hígado y del bazo. La enfermedad es una zoonosis que afecta tanto a perros como a humanos. Sin embargo, animales silvestres como liebres, zarigüeyas, coatíes y jurumíes, entre otros, son portadores asintomáticos del parásito, por lo que se los considera animales reservorios.

Tipos. Según la Organización Mundial de la Salud, hay tres formas principales de leishmaniasis: visceral (la forma más grave de la enfermedad, a menudo conocida como kala-azar), cutánea (la más común) y mucocutánea. La variante depende de la especie de parásito leishmania que intervenga.

Causas. Una de las causas que alienta al brote de la afección está vinculada a los cambios ambientales, como la deforestación, la construcción de presas, los sistemas de riego y la urbanización.

El vector. Los mosquitos que transmiten esta enfermedad son más pequeños que los comunes y se caracterizan por ser peludos, voladores de trayectos cortos, y por picar en particular en horas de la tarde.  Se cría en malezas, hojarascas con mucha humedad y en la basura acumulada.

Consecuencias. La forma en la que se ha presentado en este primer caso en Córdoba es la más común, de acuerdo a la OMS, la cual provoca úlceras en las zonas expuestas del cuerpo y deja cicatrices permanentes y discapacidades graves.

Por otra parte, la cutánea mucosa genera lesiones en la boca o los orificios nasales, donde deja una cicatriz deformante al tiempo que puede producir alteraciones funcionales.

Y la más peligrosa es la visceral, que puede afectar a los distintos sistemas del organismo, y si no se trata a tiempo puede causar la muerte. En el país el primer caso de este tipo de leishmaniasis recién se detectó en 2006.

Tratamiento. El tratamiento, según precisó Dib, es farmacológico y se emplea un antiparasitario que es provisto por el Estado nacional.

Medidas de prevención

  • Llevar los perros periódicamente al veterinario y aplicarles las pipetas repelentes.
  • Estar alertas a los síntomas de leishmaniasis en el perro (caída del pelo alrededor de los ojos y orejas, fatiga e inactividad, adelgazamiento, seborrea escamosa y crecimiento de las uñas) y consultar urgente con un veterinario.
  • Mantener el terreno alrededor de la vivienda libre de malezas, corrales y basura.
  • Limpiar periódicamente los lugares donde habitan los perros.
  • Alejar a los animales domésticos de la vivienda durante la noche.
  • Utilizar repelentes para insectos y mosquiteros.
  • Al transitar por zonas selváticas o con mucha vegetación, usar camisas de manga larga y pantalones, además de colocarse repelente.