Programa para recuperar chicos que dejaron la escuela

Iluminación. Leonardo da clases de sonido y luces a un grupo de alumnos del PIT, en el Ipem 2 (José Gabriel Hernández / La Voz).

Es para adolescentes de 14 a 17 años. Un estudio de la UNC y Unicef revela que es una herramienta de reinserción, aunque hay fallas en la calidad.

 

El  Programa de Inclusión y Terminalidad (PIT) es un sistema educativo cuyo objetivo es la reinsertar a los alumnos excluidos del sistema formal. Asisten alrededor  de  3.700 adolescentes en 55 sedes, que funcionan en las escuelas comunes, ya hay 712 egresado de la misma.

Un coordinador en una escuela de la periferia de la ciudad de Córdoba dijo que el “no compararía el PIT con la escuela tradicional en cuanto a la calidad de los aprendizajes. Son dos realidades distintas. El poder del PIT es recuperar al chico del ambiente de la calle para que se escolarice y cumpla con la enseñanza obligatoria

 Una investigación de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) y Unicef (uni.cf/RaoYwU), publicada en noviembre de 2013, revela que el programa (que recibió un premio nacional a la innovación educativa) es una excelente herramienta de reinserción social aunque presenta fallas en relación a la calidad de lo que se aprende.

 El sistema es más flexible, con menos materias y con la posibilidad de recursarlas sin repetir de año. Además, se reconocen las asignaturas aprobadas de manera previa en la escuela de educación común. Para la secretaria de Educación, Delia Provinciali, lo que se busca es garantizar el acceso al secundario obligatorio. Eso supone, dijo, atender diferentes historias escolares “para que todos tengan acceso a una educación de calidad”.