Caso Mariana Ellena: primer día de juicio

Al banquillo. Junto a su abogado, el imputado C. M. B. fue el primero en entrar a la sala de audiencias (Pedro Castillo / La Voz).

En este primer encuentro, los testigos coinciden en velocidad y paso de luz roja. Sigue el jueves.

Ayer,  en la sala de audiencias del Juzgado Correccional 4° de Córdoba, comenzó el juicio por la muerte de Mariana Inés Ellena. Se trata de la joven de 22 años oriunda de la localidad de San Francisco, quien protagonizó un drama en el 2011: fue atropellada por un Fiat 147 blanco que supuestamente iba corriendo una picada con un 147 azul en transitadas arterias del centro de la ciudad de Córdoba.

940 días después de aquel episodio, los principales involucrados se encontraron cara a cara. Hubo llantos, rostros tristes acompañados de miradas perdidas. Afortunadamente, primó el respeto en todo momento ya que no hubo gritos, ni insultos o amenazas.

El principal acusado es C.M.B. (identidad protegida), un joven de 18 años que conducía el 147 blanco y que al momento del accidente tenía 16 años. Según la acusación, no podía manejar, iba corriendo una picada, pasó el semáforo en rojo, atropelló a la víctima y escapó. Es juzgado por homicidio culposo agravado, delito que prevé una pena de 2 a 5 años; y conducción peligrosa en prueba de velocidad no autorizada. Por este mismo delito es juzgado el otro acusado: Gustavo Gastón Luca (28). Los dos muchachos se declararon inocentes, y se abstuvieron de declarar. Hasta el momento, ambos están libres.

En la primera audiencia declararon tres testigos presenciales: Herbecía Benavídez, Florencia Rodríguez y Alexis Bartolini. Más allá de algunas diferencias, los tres coincidieron en que ambos conductores iban a gran velocidad, y  que sólo uno frenó ante el semáforo en rojo, pero el otro no. Hablaron de picadas, de cómo Mariana “voló” y la quedó abandonada. Además contaron de la gran demora de la ambulancia en llegar con ayuda,  y que C.M.B. se dio a la fuga.

Testimonios como estos se escucharon: “Ambos iban corriendo picadas”. “Iban gritando entre ellos y riéndose”. “La chica voló por los aires varios metros y casi toca la copa de un árbol”. “Yo pensé que era un maniquí que habían tirado desde uno de los autos”. “Uno de los autos se fue. El que la atropelló frenó más adelante; el conductor miró y escapó”.